domingo, 14 de agosto de 2016

La bolsa de viaje. Lecturas en el camino


Cuando viajamos con niños/as en coche puede ser muy divertido, o muy pesado dependiendo de muchos factores.
Los niños/as se cansan, apenas pueden moverse y a veces quieren llegar al ratito de haber salido.
Así que no nos queda otro remedio que hacer uso de todos los recursos que tengamos para hacer el viaje más entretenido y el tiempo pase rápido para todos.



En algún lugar leí una vez, que una familia cada verano cruzaba estados unidos de costa a costa para visitar a la abuela materna. Era un viaje de muchísimas horas, y para el viaje de regreso la abuela preparaba una bolsa llena de sorpresas que daba a sus nietos justo antes de partir con la indicación de que sólo la podían abrir cada 30 minutos. Algo que los niños esperaban con ilusión cada año.
¿No es una gran idea?

Llevar una bolsa de viaje llena de sorpresas para nuestros hijos/as en el coche será un buen recurso antes de las pantallas, que de tantos malos ratos nos salvan.

Para preparar una bolsa de viaje habrá que tener en cuenta:

- Que si queremos que funcione deberíamos invertir, por lo menos, el mismo tiempo que en preparar nuestra maleta y el resto de cosas que necesitemos llevar.
- Conocer los intereses de nuestros hijos/as.
- Cuánto tiempo dura el viaje, contar con algo de tiempo extra por cualquier imprevisto.
- Que la mayoría de las sorpresas que preparemos gustarán más cuanto más interacción con los padres tengan. Por lo que también hay que pensar en juegos que nosotros también disfrutemos.
- Que hablar, cantar, jugar con palabras, inventarse y contar historias son actividades que desarrollan el vocabulario de nuestros hijos y ayudan a una adecuada adquisición del lenguaje.

Una vez en el coche, dependiendo de la edad de nuestros hijos decidiremos cada cuanto abrimos la bolsa para sacar la siguiente sorpresa. Si la bolsa es opaca y las sorpresas están dentro en cajas o bolsitas también opacas, la sorpresa será mayor, nadie sabe que será lo siguiente.

Teniendo en cuenta que para que sea práctico deberían ser:
- cosas pequeñas
- que no ensucien
- que no requieran mucho movimiento
- que tengan varias posibilidades

Aquí van algunos ejemplos de recursos que se podrían llevar en una bolsa de viaje:


Minilibros "clave de sol" de la editorial Ekaré, 7 cuentos que pueden ser cantados y que además vienen con cd. Podemos poner la caja de los 7 cuentos, o separarlos y tener un cuento para cada momento.


Nuestra bolsa de canciones no podía faltar. Ya te hablé de ella AQUÍ 

Una caja con bolitas de plastilina o cualquier material que nos guste para moldear. Este puede ser un recurso para usar solo o podemos moldear con ellos y adivinar que es lo que hemos hecho cada uno.


Una bolsita con marionetas de dedo. ¡Cuántas historias podremos crear con ellas!!!


Con los juegos de cartas hay infinidad de opciones, mirar las imágenes e inventar historias, hacer rimas con dos cartas que salgan al azar, revisar vocabulario, describir lo que ves para que papá o mamá acierten que hay en el dibujo....
En especial el paquete de cartas "52 cosas divertidas para hacer en el coche" está lleno de posibilidades y de recuerdos de nuestra infancia.


Ceras y libreta de tamaño reducido para garabatear un rato, también será bienvenido!.

Varias cajitas con diferentes sonidos (cascabeles, arroz, garbanzos...) que nos llevarán a diferentes sensaciones con las que crearemos historias únicas para ese momento.



Y ya está preparada nuestra bolsa para nuestro viaje en coche, en tren, en avión... 
¿Se te ocurren más sorpresas que añadir?
Entre todos podemos hacer esta entrada más amplia.
Muchas gracias

Feliz Viaje















2 comentarios:

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