domingo, 4 de septiembre de 2016

Fabricar tu propio cuento



Se terminó el verano y ya estamos preparándonos para el nuevo curso, seguro que las vacaciones han estado llenas de cuentos, que tal si ¿fabricamos nuestro propio cuento?
Una actividad muy sencilla que gusta a niños y mayores, inventarnos historias, puede haber algo más divertido?
Y si lo puedes dejar plasmado en un libro que se hace sólo con una hoja de papel?


Como construir nuestro propio libro, sólo con una hoja de papel, un ejercicio muy sencillo.

Imaginar nuestras propias historias, a veces partiendo de un cuento, de una experiencia o de un dibujo.

Seguro que hay varias maneras de realizarlo así que os contaré como lo hemos hecho nosotros con Candela que tiene dos años y después las otras opciones que se me ocurren, tal vez con niños y niñas más grandes.

Pero antes de nada, lo que tenemos en cuenta antes de empezar:

- Proponer la actividad al niño/a cuando creamos que puede ser un momento adecuado para el o ella y nosotros no tenemos el tiempo justo.
- Disponer el espacio para disfrutar del juego sin preocuparnos de manchar o de tener que ir a buscar material cuando ya hemos comenzado. Si necesitas cubrir la mesa, poner periódico o plásticos en el suelo, algo para limpiarnos, llevar la ropa adecuada....
- Decidir qué materiales vamos a usar, pinturas, rotus, témperas, acuarelas...
- Tener muy claro que vamos a disfrutar de este tiempo juntos y que no hay ninguna necesidad de dirigir el dibujo o lo que a nuestro hijo/a le apetezca plasmar, ni contar.

Manos a la obra!

Nosotros hemos utilizado:
- Una hoja de papel de un blog de dibujo tamaño A3, totalmente en blanco.
- Pintura de dedos
- Pinceles
- Un coche de juguete
- Canicas
- Nuestro cuerpo

Hemos usado todos estos objetos, los coloreábamos y pasábamos sobre la hoja, creando así lineas, manchas, salpicaduras, huellas de pie, de manos....
Cuando Candela decidió que el dibujo estaba terminado, lo dejamos secar.

Después seguimos estos 9 pasos para crear el mini-libro:


1. La hoja de papel con su pintura en posición vertical.
2. Marcar doblando la mitad de la hoja vertical y también la mitad de la hoja en horizontal, marcando así cuatro partes en la hoja.
3. Marcar doblando una cuarta parte de la hoja (la mitad de la mitad superior)
4. Marcar doblando otra cuarta parte de la hoja (la mitad de la mitad inferior). Ahora tendríamos marcada la hoja con 8 partes iguales.
5. Doblamos la hoja a la mitad, como ves en la imagen.
6. Hacemos un corte en la marca de la mitad de la hoja, solamente hasta la primera intersección.
7. Con la hoja como indica la imagen, pon una mano en cada extremo y unimos los extremos.
8. Nos quedan 4 partes que doblamos de manera que podamos pasar hojas
9. Aquí tenemos nuestro pequeño librito.

Y ahora toca la parte creativa, descubrir las partes del dibujo que forman las diferentes hojas y a partir de ellas crear una historia, o muchas!











No he podido evitar soltar una carcajada cuando he mirado nuestra portada y he visto un pájaro!
Esto ya nos ha dado el título, y a partir de ahí ha sido todo imaginación, mucho abstracto, y grandes risas.




Con esta opción creamos historias a partir de lo que nos dicen los dibujos, por supuesto es una opción valida para cualquier edad, las historias será lo que vaya variando según los intereses del niño/a.
A mi personalmente, me parece muy interesante que el adulto permanezca en la escucha lo más posible, sin corregir si lo que dice el niño/a es coherente o no lo es en nuestro mundo real, porque en el mundo de la fantasía todo vale ;)

Podríamos también inventar una historia, hacer el librito con una hoja en blanco y luego poner nuestros dibujos en el. Esta opción si me parece para niños/as un poco más mayores, y también una actividad más completa ya que tenemos que prever como vamos a dividir la historia en las hojas que tiene el librito.

Y si los niños/as ya saben escribir, la actividad es aún más completa, tendremos que pensar cuánto texto poner, dónde ponerlo, si ocupará más el texto que el dibujo o viceversa.

No deja de ser una actividad en la que podemos derrochar creatividad, imaginación y mucho sentido del humor.
A la vez me resulta una actividad con mucho atractivo para hablar sobre como se llegan a hacer los albumes ilustrados o los cuentos que leemos. Fijarnos en los que tengamos en casa, hablar de la figura del ilustrador, y de cómo debe entenderse con el escritor. La importancia del texto escrito, de seleccionar lo que queremos decir, cómo el dibujo también nos da información que no está escrita.
Con los más mayores incluso sobre cómo llega un libro desde la idea del cuento hasta las librerías y todos los agentes que intervienen.

Pero sobre todo, una actividad para disfrutar de las historias contadas, las inventadas, y de los momentos compartidos.


¿Se te ocurren más variantes para crear nuestros propios cuentos? ¿Has probado y te apetece compartir la experiencia? Me encantará leer tus comentarios.
Muchas Gracias!


Felices Cuentos!

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